27/08/2026
Al principio haces de todo.
Compras, vendes, aprendes, te equivocas, vuelves a empezar.
Escuchas al cliente. Observas qué funciona. Te preocupas por cada detalle como si fuera el único.
Porque primero intentas entrar en el mercado.
Después aprendes a competir en él.
Luego consigues diferenciarte.
Y llega un momento en el que dejas de seguir al mercado y empiezas a marcar tu propio ritmo.