Letras Corsarias

Letras Corsarias Una librería de lectores para lectores. Dos entradas, dos espacios, una sola idea.

Danele Sarriugarte y Alba Dalmau en conversación con Marina Capasso.Con Consonni cultura.
18/09/2026

Danele Sarriugarte y Alba Dalmau en conversación con Marina Capasso.

Con Consonni cultura.

Del Londres de leer sabemos unas cuantas cosas. Del Londres de viajar también y se resumen en una: no vayas con poco din...
18/09/2026

Del Londres de leer sabemos unas cuantas cosas. Del Londres de viajar también y se resumen en una: no vayas con poco dinero. Tal vez esto del dinero sea importante más adelante (más adelante en este texto, queremos decir).

Londres, la gran metrópoli. Charles Dickens arrastrando su insomnio por las calles, escuchando a borrachos, vagabundos y desesperados en las tabernas, mirando con sus ojos entre la niebla del Támesis, ese río que era a la vez un gran estercolero, “una imagen de la muerte”, y la vía por donde entraba toda la riqueza colonial, una especie de sumidero que tragaba todo lo que vertía la ciudad y todo lo que el mundo tenía para tomar en los territorios de ultramar.

En el capítulo titulado ’Las calles de Londres’, de su sátira colonial Música acuática, T.C. Boyle agarra a Dickens y lo pasa por aquel chiste de los Monty Python titulado ‘Los cuatro de Yorkshire’, unos ricos que compiten a ver quién era más pobre en su infancia. “Hubo una época en que las calles de Londres, plagadas de miasmas y enfermedades, eran una sucesión de estercoleros unidos en vasos comunicantes, dos veces más peligrosas que un campo de batalla y tan aquejadas de incuria como las mazmorras de un manicomio. Eran tiempos muy duros”, escribe. Y continúa con una detallada descripción de todo lo que se encontraba por la calle. El antihéroe Ned Rise, entre el fango y la alta alcurnia, el casi llegar pero no, siempre ha habido clases.

Will Self nos llevó al oscuro corazón de sus mercados y callejones ocultos en ‘Foie humano’, un cuento incluido en Hígado: un tugurio clandestino llamado The Plantation donde beben y beben y vuelven a beber gentes de toda condición, donde se mezclan artistas de éxito con hombres de negocios y otras gentes del hampa. Esa imagen de Self seguramente toma algo de la obra de Iain Sinclair, el paseante, el lector de indicios, una especie de médium entre las capas sepultadas de la ciudad y el presente, como se ve, por ejemplo, en La ciudad de las desapariciones.

Hay en Sinclair la certeza de la maquinaria pesada del comercio y la explotación haciendo crecer una ciudad que él recorre, explora y documenta desde los años sesenta: fábricas, toda la actividad portuaria, tiempos de hardware. Él ha vivido lo suficiente para asistir a un tiempo de software, donde la economía obedece a la especulación, las transacciones desde paraísos fiscales, toda esa red opaca que ha configurado la Londres del siglo XXI. Una ciudad todo fachada donde no es oro todo lo que reluce y todo lo que brilla esconde algo.

Y en esto que llega a la ciudad el periodista Patrick Radden Keefe y escribe un libro sobre esa Londres del presente, la de la apariencia.

A primera hora de la madrugada del 29 de noviembre de 2019, un joven de diecinueve años llamado Zac Brettler cae al Támesis desde un balcón del quinto piso del edificio Riverwalk, una lujosa propiedad en una zona de expansión inmobiliaria. Era el menor de dos hermanos de una familia británica de clase media-alta, pero en otros ámbitos se le conocía con un apellido ruso: se había hecho pasar por el hijo de un oligarca, ese tipo de nuevos ricos que se repartieron los muebles en la mudanza de la antigua URSS hacia el capitalismo y que en Londres encontraron tendida la alfombra roja que siempre despliega el olor del dinero. Decía que estaba metido en negocios, mucho moni en el banco. Cuando murió, la policía investigó su cuenta corriente: tenía cuatro libras. ¿Se suicidó o fue asesinado? El hijo del oligarca es su historia.

“Tengo la sensación de que ha resuelto varios asesinatos”, dijo su colega de The New Yorker, Jia Tolentino, sobre la tenacidad de Patrick Radden Keefe (PRK) para internarse en los laberintos de los sumarios judiciales. La adaptación a serie de televisión de No digas nada –su retrato coral sobre los años duros del conflicto en Irlanda del Norte y ensayo corsario del año 2020– le han colocado en una posición extraña para un periodista, alguien más acostumbrado a hacer las preguntas que a contestarlas, a prestar atención que a convertirse en su centro. Si en libros como El imperio del dolor –sobre la crisis del fentanilo en USA– y Cabeza de serpiente –la inmigración china a Nueva York– había aterrizado grandes tramas hasta el detalle, ahora pone el foco en un caso muy concreto y se mantiene muy cerca de los padres de Zac, que mantuvieron a lo largo del tiempo abierta la pregunta sobre cómo había ocurrido lo que le pasó a su hijo. El cómo es importante.

El hijo del oligarca es un compendió total de PRK: el investigador implacable en busca del dato preciso, el perfilador de personajes (algo que ya comprobamos en su magnífico Maleantes), el que amplia la mirada para ofrecer todo el contexto. El que ha depurado su forma de contar las cosas hasta llegar a un texto que es puro músculo: ese vigor del periodismo narrativo para implicarnos en una historia real con toda la fuerza de las ficciones mejor construidas, una extraña mezcla rítmica entre lo transparente y lo adictivo.

PRK huye de las estrategias tan ubicuas y sensacionalistas del true crime: no hace trampas, no inflama, no inventa hipótesis espectaculares. Busca comprender: a los padres –fuente de la que proviene la gran parte de su investigación– y su sentido de culpa, las genealogías familiares de los sospechosos –desde la Uganda colonial a la metrópoli o a los gánsteres tipo Carter–, la ciudad como un ente en transformación vendida al pelotazo, el dinero viejo y el nuevo y sus colegios de pago como vía de acceso a la élite. El pasado colonial y el presente reflejándose como espejos. Es un libro sobre la mentira, el fingimiento, la ocultación, ese camino al éxito cuya cara B acabó con la vida de un chaval de diecinueve años al que un criptobró le ardía dentro.

“Es como si la ciudad hubiera pasado directamente del siglo XIX al XXI”, dijo un periodista sobre la mentalidad del pelotazo. “Londres se está ahogando y yo vivo junto al río”, cantaban los Clash en ‘London Calling’. London Falling se titula la versión original de este libro. Gran periodismo, gran narrativa.

El hijo del oligarca es nuestro libro de la semana.

https://letrascorsarias.com/libro/hijo-del-oligarca-el_142521

LO QUE PASA EN CORSARIAS

Esta tarde se la dedicamos a la editorial Consonni, uno de los sellos fijos en la librería. Dos libros recientes, dos autoras. Danele Sarriugarte presenta otra cosa, una novela kuir y mutante “cuya protagonista vive desplazada por el hambre de cambio, por el deseo de ser otra persona, y así escribe”. Sarriugarte ha traducido al euskera la obra de Angela Davies, Barthes o McKenzie Wark. Alba Dalmau trae Si una familia, donde se pregunta: “¿Qué es una familia? ¿Qué formas puede adoptar? ¿Existen alternativas al vínculo de sangre o, como dice el tópico, la familia no se escoge?”. Conversa con ellas Marina Capasso.

Mañana, sábado a las 19h, Enrique Ariño plantea una lectura de su poemario Estructura de la Tierra, deriva, que se articula en torno al sentido del viaje como un imán que dirige hacia el destino y el regreso. “El viajero no logra evadirse pues cada estación agranda las ausencias”, escribe. Arqueólogo y viajero, Ariño recorre territorios lejanos y cercanos.

Más poesía el martes. Fernando González García, meticuloso investigador de las prácticas cinematográficas y traductor de Pasolini, comenzó su trayectoria poética con Visita nocturna y ahora presenta su segundo libro, Bajo techos a dos aguas de roca viva, “madre, madriguera, refugio, ruina”, una exploración sobre el espacio convertida en lenguaje. Conversa con Antonio Marcos.

Domingo Hernández se ha sentado en esas butacas que ponemos para los encuentros a conversar con gente como Gospodínov, Anna Starobinets o Cărtărescu. Ahora le toca a él hablar de su libro. Traductor de Hegel y gran especialista en Ortega y Gasset, su escritura ensayística mira a la tradición de la estética como disciplina filosófica y chisporrotea con los ejemplos contemporáneos de la cultura popular, que lee con profundidad. Salir sin guardar tiene la convicción de que la imaginación nos ayuda a distinguir entre “narraciones y ficciones y Narrativas y Relatos” como un “pequeño ejercicio destructivo, un leve antídoto contra la planitud de lo obvio y la información construida”. Es el miércoles, le acompaña Víctor del Río.

Jueves para Ayesha L. Rubio: “Desde lo alto de una colina, Coyote, tan antiguo como el mundo, contempla la historia de los humanos, que le fueron confiados”. Volverán como fuego es su obra de debut y en estos cuentos compone un retrato coral del desarraigo y el desplazamiento, destinos no elegidos, empatía con vidas aparentemente remotas. “Cada relato es una amenaza que te mira de frente, firme como una serpiente de cascabel”, ha escrito Lucía Solla. Conversa con el escritor Juan Gómez Bárcena.

Próximo fin de semana repleto: el viernes vienen Mariano Peyrou y Ángela Segovia, y el sábado una sesión infantil por la mañana con Habichuela y música de cine de terror por la tarde con Javier Castellanos.

Tenemos plazas disponibles para esa sesión infantil, titulada Cuento que te cuento, donde Encarna jugará con libros como Ernestina la gallina, 27 casas, de Raúl Vacas, o El gallo sale a ver el mundo, de Eric Carle. Anímate. Está recomendado a partir de 4 años y puedes reservar por teléfono en el 923 216 704 y en nuestro correo principal, [email protected].

Antes de despedirnos, te dejamos por aquí lo que estamos leyendo los libreros, las novedades que no dejan de llegar y nuestra parte infantil y juvenil para que explores a gusto en nuestra web.

https://letrascorsarias.com/categoria/estamos-leyendo_W29
https://letrascorsarias.com/categoria/novedades-seleccionadas_W30
https://letrascorsarias.com/categoria/novedades-infantil-y-juvenil_W36

Te mandamos un abrazo hasta la próxima semana.

Alejandro Narden y Aurelio Serrano en conversación con Alba Carballal.Con Plasson e Bartleboom.
17/09/2026

Alejandro Narden y Aurelio Serrano en conversación con Alba Carballal.

Con Plasson e Bartleboom.

Novedades seleccionadas de la semana.
17/09/2026

Novedades seleccionadas de la semana.

Como sabéis, María se ha marchado en pos del pensamiento filosófico. Más bien en pos de mentes a las que mostrar cómo ha...
16/09/2026

Como sabéis, María se ha marchado en pos del pensamiento filosófico. Más bien en pos de mentes a las que mostrar cómo hacerse preguntas, cómo ser críticos y, sobre todo, cómo prender a formular esas preguntas. Porque no se trata de interrogantes tipo si te gustan o no las casetas de feria o si eres más de chocolate blanco o negro. Hay que buscar otro enfoque.

Hay que iniciar en el hábito del dialogo, plantearse preguntas, cuestionar las respuestas, indagar... y el terreno de la imaginación y el juego infantil es un lugar fértil que plantea muchas situaciones que merecen ser tomadas en serio. La mente crítica se puede entrenar y como aquí somos de libros, queremos mostraros tres títulos que nos parecen imprescindibles.

Podríamos decir que la filosofía empezó con la curiosidad (el thaumazein para los filósofos clásicos), y esa es una gran cualidad infantil. Si alguien lo ha entendido es Ellen Duthie en sus cajas de ‘Filosofía Visual’, donde aborda temas como la libertad, la realidad o la crueldad a través de tarjetas con diferentes escenas y, en cada una de ellas, montones de preguntas que darán lugar a largas y divertidas conversaciones.

Entre álbum ilustrado y cómic, ‘Ese robot soy yo’, de Shinsuke Yosh*take, aborda la Identidad como algo en constante cambio a través de un relato inteligente. Harto de deberes y de ordenar el cuarto, el protagonista decide comprar un robot para que lo sustituya. No os perdáis la conversación en la que busca describir su “yo” o el análisis de las relaciones personales, aficiones, deseos, hábitos 

‘Ludwig y el rinoceronte’ evoca el debate lógico empírico entre Ludwig Wittgenstein y Bertrand Russell, convertido de manera magistral por Noemi Schneider en una defensa de la imaginación y el mundo infantil. Acertada ilustración del dúo Golden Cosmos, que superpone tres colores para una atmósfera particular que muestra cómo un niño intenta convencer a su padre de que hay un rinoceronte bajo el escritorio que cuida los deberes. Ante su negativa, el negativa, el niño pregunta ¿Cómo sabes que está la Luna si no la ves? La paradoja está servida, no la dejes pasar.

Hay libros ante los que no sabes si hacer una reverencia a quien los ha escrito o a quien los ha traducido. Por si acaso...
15/09/2026

Hay libros ante los que no sabes si hacer una reverencia a quien los ha escrito o a quien los ha traducido. Por si acaso, hacemos dos. Eso nos ha pasado con ‘Baile de lobos’, de Torrey Peters, traducido por Cristina Pineda Huertas. A este dúo lo conocíamos de ‘Detransition, Baby', con la que la crítica bautizó a Peters como autora de la “gran comedia realista trans estadounidense”. Allí abordaba la detransición sin estigmas y formas disidentes de familia y maternidad. Ahora esa disidencia pasa sobre todo por el lenguaje.

Escrito durante diez años, el libro reúne una 'nouvelle' y tres relatos que ensayan formas distintas de contar. Nos movemos entre un contagio que impide producir hormonas sexuales, el deseo entre dos compañeros de un internado cuáquero, un campamento de leñadores entre hielo y folclore y los encuentros nocturnos de travestis y trans en Las Vegas. Peters juega con el género literario para hablar del género como identidad; distopía, romance, ficción histórica y terror son maneras de acercarse a lo que somos. Esa escritura camaleónica hace mutar también la lengua, y ahí Pineda Huertas tiene que seguirle el paso –y lo hace magistralmente–: del vocabulario trans angloparlante a las siglas de internet, de los juegos de palabras a ese léxico casi olvidado de los leñadores que Peters recupera. 

Pero esa abundancia verbal convive con lo que todavía no sabemos decir. Babe Bunyan, protagonista de la nouvelle que da título al libro, vive casi en una orfandad del lenguaje para hablar de su deseo: “Quería algo de él. Y le había provocado para conseguirlo. Quería que me dijera que entendía lo que yo sabía que entendía. Una necesidad lamentable me devoraba. Era como si nunca hubiera aprendido una palabra de inglés, a pesar de todas las que tenía a mi disposición. ¿Cómo se suplica cuando uno no conoce palabras con las que suplicar?”. Convertir el deseo en verbo supone, en estas historias, hacerlo legible ante los demás y negociar con ellos la forma en que queremos ser vistos. 

Después de diez años y cuatro formas de contar, todos esos yoes de Peters siguen conviviendo sin resolverse en uno solo. Y nosotros nos quedamos con cada uno de ellos.

Recuperamos nuestro horario habitual.
14/09/2026

Recuperamos nuestro horario habitual.

Hay lecturas que nos descolocan, que nos quiebran. Leemos la última página con la sensación de no saber qué es eso que o...
14/09/2026

Hay lecturas que nos descolocan, que nos quiebran. Leemos la última página con la sensación de no saber qué es eso que ocupó nuestras manos –¿de qué trataba?, ¿qué decía?, ¿quién hablaba?–; pero algo persiste: una emoción telúrica batiendo nuestros pies, y entonces nos tenemos que volver a sentar y nos agarramos a la pared a la mesa a la cama porque es nuestro cuerpo el que tiembla –¿es el cuerpo, es la tierra?– movido por la fuerza subrepticia inexorable imbatible de lo que se experimenta cuando nos adentramos en el remolino –¿es remolino o maraña?– de letras voces presencias que es ‘EL LOCO’, de Anne Serre, traducido por Cristina Pineda.

Sara Mesa nos asegura en el prólogo de la edición de las minilecturas de Nørdica que “leer (y escribir sobre) ‘EL LOCO’ exige una disposición particular: más que buscar un sentido, hay que avanzar a tientas, aceptar los rodeos y dejarse llevar por los encuentros, apariciones y señales que vayan surgiendo”. Guiados por las batidas de la prosa de Serre, vamos orbitando en torno a la presencia del LOCO del Tarot. Nos llama y nos llama hasta que percibimos nuestra órbita no como órbita sino como un largo negro embudo que se estrecha por su presencia y termina poseyendo toda letra palabra signo; toda persona amigo hermana.

Acercarse a ‘El LOCO’ es la experiencia deleitante de arrancar una postilla de nuestra carne. Duele sangra satisface. Es el LOCO una luz de doble haz impulsando la escritura mientras la perturba, una brecha que contiende la disgregación y el caos. Una vez que se pone la vista en ella, no podemos dejar de mirarla.

“A su paso –al del LOCO– se arman tempestades. A su paso ocurren esos instantes inexplicables en los que estás feliz y tranquilo y justo entonces todo se ensombrece, se vuelve oscuro y se desmorona. Hasta Virginia Woolf fue a tirarse al Ouse cuando pasó EL LOCO, a pesar de que sabía tanto sobre el tema. Pero a veces queremos que se nos lleve, queremos deslizarnos dentro de su frío gélido, cruzarnos con sus ojos que hacen tanto mal y, sin embargo, tanto bien”.

Con Nórdica.

Lo de la semana en Letras Corsarias.
13/09/2026

Lo de la semana en Letras Corsarias.

“Los operarios de Cinecittà sienten tanta fascinación por las ilusiones que están creando como los romanos por las marav...
11/09/2026

“Los operarios de Cinecittà sienten tanta fascinación por las ilusiones que están creando como los romanos por las maravillas entre las que se mueven a diario. Ninguna. Permanecer impasible, impertérrito, es una muestra de orgullo. Como mucho, pueden sentir admiración por una bisagra ingeniosa, una solución elegante, pero nadie reconoce la magnitud de lo que aquí se hace, su siniestra y paranormal magnitud”, escribe Olivia Laing en su nueva novela, El libro de plata.

Trabajan construyendo los decorados de Casanova de Fellini, una versión de la vida del eterno seductor dieciochesco que pone énfasis en su decadencia, en cómo ve derrumbarse el mito que él mismo ha labrado. Venecia reconstruida dentro del plató, con sus canales y todo, ese tipo de grandes apuestas. Pelucas empolvadas, maquillajes exagerados, circos varados. Al mando de ese taller está Danilo Donati, el auténtico protagonista de esta historia. “Ahora entiende lo que están haciendo. Su trabajo consiste en crear seducciones y el de Fellini, en destruirlas. Cuanto más formidables sean, mejor será la película”. Donati (1926-2001) ganó un par de Oscar al diseño de vestuario, un artista al servicio de las visiones de otros artistas, uno de los elementos necesarios para transformar las ideas en material fílmica, en experiencia estética. Un mago del detalle, arte povera para la pantalla.

Varias historias concurren en esta novela, que empieza un poco a lo El talento de Mr. Ripley, la excursión italiana de aquel psicópata americano impasible de Patricia Highsmith, todo ocultación y desdoblamiento, todo máscara. El joven Nicholas llega a Venecia desde Londres, huyendo de un pasado desconocido y doloroso, y Donati lo seduce como amante y lo recluta como ayudante. La tensión entre ellos, la desigualdad de su relación –él, poco más que un chico encontrado en la calle–, su condición de supervivientes del rechazo, forman el armazón sobre el que se sostiene la trama. Pero a Laing parecen interesarle tanto o más otras cosas y Nicholas acaba convirtiéndose en una especie de guía por el que miramos el mundo del cine de fuera hacia adentro, nos hace palpar el desvalimiento de dos cineastas, Fellini y Pasolini, y el esfuerzo que hacen por dejar algo perdurable, alguna imagen que traslade fuera del tiempo su manera de ver el mundo.

En El jardín contra el tiempo, que fue nuestro ensayo favorito el año pasado, la británica nos llenaba los ojos con cientos de plantas, flores y esa modulación del tiempo vivo sobre la naturaleza domesticada. Aquí, como Donati en su trabajo, vuelve a brillar en los detalles. Escribe con un ritmo fugaz, capítulos cortos como secuencias de una película. Puede dedicarle un capítulo entero a cómo el figurinista prepara la cena de Nochevieja o definir en dos frases a Fellini –“camisa blanca y corbata negra. Podría ser el director de una empresa de pompas fúnebres. Tiene una testa gigantesca, leonina, y salta a la vista que se ha revuelto el pelo a zarpazos”–, o a Pasolini, “un dios sexy” a bordo de su Alpha (Romeo).

Un año, dos películas. Donati fabrica todo lo visual de una estancada Casanova y entre medias diseña el vestuario de Saló o los 120 días de Sodoma, el puente que Pasolini trazó entre los años de plomo del presente en el que transcurre la novela –mediados de los setenta– y el período de ocupación n**i con un gobierno títere de Mussolini. Dos películas estéticamente muy alejadas pero ambas marcadas por el exceso: la exuberancia felliniana y la radical llamada de alerta de Pasolini sobre un fascismo que lejos de haber mu**to parece formar parte intrínseca del poder, “el presente eternamente lacerante del ‘yo tomaré’”. Todo en Salórezuma amenaza, represión. “El in****no está subiendo y también viene por vosotros”, declaró a un periodista la tarde antes de que lo asesinaran en la playa de Ostia.

La sensación que nos queda es que Laing escribe con una facilidad exquisita, como si no costara, precisa y elegante, mezclando la historia y la imaginación. Posee una mirada enamorada al cine como arte colectivo, trayendo al primer plano todos esos oficios del arte termita que contribuyen a crear a la película con su trabajo, conducirla desde la cabeza de su creador hasta la pantalla. Esa capacidad subversiva del arte y el poder de la ilusión. No una ilusión que engaña y escamotea, que pretende ocultar las cosas bajo otro nombre u otra apariencia. La ilusión que se utiliza para alcanzar, o al menos rozar, algún tipo de verdad.

Se lee con auténtico placer. El libro de plata, nuestro destacado de la semana.

https://letrascorsarias.com/libro/el-libro-de-plata_142186

LO QUE PASA EN CORSARIAS

Gente corsaria, esto empieza. Tenemos por delante un trimestre muy prometedor, nos gustaría que lo disfrutaras. El curso lo abre Marcos Giralt Torrente, el martes 15 a la hora de diario de siempre, las 19:30h. Los ilusionistas figuró en todas las listas del año pasado, una historia que mezcla novela epistolar, perfil biográfico y relato de formación para realizar una autopsia familiar, un retrato en movimiento con mucho protagonismo para su abuelo, Gonzalo Torrente Ballester . Conversa con Ascensión Rivas.

El miércoles viene Javier Echeverría ¡No hay derecho!, un ensayo en el que va por las nubes, las de los datos y la información, que configuran un panorama teto-feudal en el que las grandes empresas no sólo escapan al control de los estados, sino que influyen decisivamente en los comportamientos sociales. Echeverría ofrece un estado del arte cultural y legislativo de un tema del que nadie parece escapar. Le acompañan Ana Cuevas e Irene López.

Esta semana tenemos un par de encuentros de autores que comparten editorial, un juego de parejas. El jueves el protagonismo es para Plasson e Bartleboom y dos novelas: Todos los principios, de Alejandro Narden, y Aurelio Serrano con El intervalo. Narden es periodista en El País y plantea una novela en torno a la venganza. Serrano escribe sobre el deseo, las cicatrices del pasado y el peso del cuidado. Dirige el encuentro Alba Carballal.

El viernes, dos autoras de Consonni. Danele Sarriugarte y Alba Dalmau, con Otra cosa y Si una familia, respectivamente. Y el sábado, turno para Enrique Ariño, arqueólogo y poeta, con Estructura de la Tierra, deriva. Lo del fin de semana, para la próxima carta.

Septiembre es el mes de las novedades editoriales. Vamos seleccionándolas y van cayendo en los escaparates de la tienda online. Aquí tienes lo que tenemos ahora mismo entre manos los libreros y lo que consideramos lo más atractivo de lo que va saliendo. Y si quieres echar un vistazo en la parte infantil y juvenil, tenemos.

https://letrascorsarias.com/

Poco más de mil palabritas, vamos entrando en calor. Te mandamos un abrazo hasta el próximo viernes.

Dirección

Calle Rector Lucena, 1 Y
Salamanca
37002

Horario de Apertura

Lunes 10:00 - 14:00
18:00 - 21:00
Martes 10:00 - 14:00
18:00 - 21:00
Miércoles 10:00 - 14:00
18:00 - 21:00
Jueves 10:00 - 14:00
18:00 - 21:00
Viernes 10:00 - 14:00
18:00 - 21:00
Sábado 10:00 - 14:00

Teléfono

+34923216704

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Letras Corsarias publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Letras Corsarias:

Atajos

Compartir