03/06/2026
Hace cinco años llegamos a Valencia con muchísima ilusión… y también con muchísimo miedo.
Dejar atrás una vida entera , familia, amigos y y un negocio en Alcalá de Henares ya consolidado no es fácil. Pero sentíamos que la vida iba pasando, que todavía nos quedaban sueños por cumplir. Necesitábamos crecer, avanzar y, sinceramente un cambio vital. Así que Valencia terminó siendo el destino (a hora y media en tren y con playa… tampoco sonaba mal 😌)
Llevábamos casi todo pensado. Un nuevo local para empezar, qué tipo de tienda queríamos crear, qué cosas podrían funcionar y cuáles no.
Pero empiezan a pasar cosas que no estaban en los planes y nos damos de bruces con la realidad.
Hay que cambiar ideas. Aparecen las dudas. Hay cosas que funcionan mejor de lo esperado y otras que, simplemente, tienes que dejar ir.
Tuvimos que aprender más sobre tés, crear aromas diferentes y, sin planearlo, el barrio nos fue llevando hacia una parte más artesanal y local que no habíamos imaginado al principio y nos ayudo a ver que la tienda también tenía que conectar con el lugar al que acabábamos de llegar.
Mirando atrás, vemos que lo más bonito de todo este proceso ha sido entender que MÜZA se fue haciendo poco a poco: con pruebas, con errores... Con conversaciones detrás del mostrador, con días buenísimos y otros bastante complicados.
Y aunque la tienda ha cambiado muchísimo desde aquel local vacío, hay algo que sigue exactamente igual: la idea inicial de crear un lugar tranquilo y humano. Un sitio hecho con calma y pensado para compartirla.
Gracias a todos los que habéis formado parte de estos cinco años. A los que estáis desde el principio y a los que acabáis de llegar también.
Porque al final, una tienda no la construye solo quien la abre.🫶