11/05/2026
A veces, parar también es avanzar.
Quienes me conocen bien saben que disfruto mucho más viviendo el momento que enseñándolo. Pero esta vez sentí que hoy debía compartir aunque sea un poquito de ello.
Porque no todos los días una tiene la suerte de rodearse de profesionales con tantísimo talento, capaces de inspirar no solo por lo que crean, sino también por su sencillez y naturalidad y sobre todo por la forma tan bonita de mirar y amar las flores.
Ha sido una de esas experiencias que te recuerdan lo importante que es salir de la rutina, reconectar, aprender y dejarse inspirar. Lo necesario que és, parar para poder mirar con calma.
Gracias, Kckliko y Horta de la Viola, por crear espacios así de especiales.