22/09/2026
Cada ensayo está formando algo en nosotras.
Podemos estar sembrando disciplina cuando llegamos preparadas, somos puntuales y damos lo mejor aun cuando nadie nos está mirando.
Podemos estar sembrando pasión cuando dejamos de hacer los movimientos simplemente por cumplir y comenzamos a ministrar desde el corazón.
Pero también podemos caer en la rutina: repetir, repetir y repetir… hasta que nuestro cuerpo conozca la coreografía, pero nuestro corazón haya dejado de entender para quién estamos danzando.
Y ahí está la verdadera pregunta:
¿Qué estoy cultivando mientras ensayo?
Porque llegará el momento de subir a la plataforma y allí no aparecerá solamente lo que practicamos con nuestro cuerpo; también se hará evidente lo que cultivamos en nuestro carácter.
“Y todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor…”
Colosenses 3:23