30/07/2021
🧐 Preparar el suelo es uno de los puntos más vitales en el cultivo de la remolacha, ya que se trata de una hortaliza de raíz que necesita que la tierra esté suelta para que no ofrezca resistencia y no la deforme.
Por esto, resulta especialmente importante removerlo abundantemente para soltarlo. Además, los suelos arcillosos no se llevan bien con esta planta. También es importante enriquecer la tierra previamente. Uno de nuestros mejores aliados será, una vez más, el humus de lombriz, uno de los abonos orgánicos más completos que existen. 🌱
También podemos aportar a la tierra algo de ceniza. Una vez tengas el suelo listo, sigue estos pasos para sembrar remolacha:
Deja las semillas en remojo la noche anterior y riega la tierra para que esté algo húmeda cuando las siembres al día siguiente.
Plántalas a una profundidad de unos 3 cm, dejando unos 20 o 25 cm de distancia entre las distintas plantas. Si siembras más de una línea de ellas, respeta al menos 40 cm entre las distintas líneas. De cada semilla de remolacha, que es en realidad un golmérulo, pueden nacer hasta dos o tres plantas, por lo que hacer un aclarado será necesario, dejando solo la más fuerte de cada una de ellas. 😃
Tras sembrar, riega de nuevo abundantemente, aunque siempre sin llegar a encharcar el suelo. Las semillas tardarán aproximadamente unos 10 días en germinar, momento en que deberás reducir los riegos a una vez por semana o cada 15 días, dependiendo de la época y el clima local.
En algo más de un mes será el momento de hacer el aclarado, cuando las plantas tengan 4 o 5 hojas verdaderas. En lugar de tirar de las plantas débiles, simplemente pódalas a ras de suelo para evitar dañar las fuertes. Por último, si en tu zona hay aves, es aconsejable cubrir tus plantas hasta que tengan cierto tamaño para evitar que los pájaros las arranquen o se alimenten de ellas.