24/07/2026
La gracia de Dios es un poder real que actúa en nuestras vidas. Pablo dice que cumplimos nuestros propósitos de bondad «por [su] poder». Esta gracia es pasada, presente y futura. Ya ha hecho algo por nosotros, nos sostiene ahora y nos prepara para lo que vendrá. Esta gracia es una muestra del amor incondicional de Dios, que siempre está ahí para nosotros, ayer, hoy y mañana.