14/06/2026
Proverbios 1:5-6
El Libro de los Proverbios no es sólo para los simples e inexpertos. Incluso un hombre sabio encontrará mucho para ayudarlo y guiarlo, si sólo lo escucha. El hombre sabio descrito en Proverbios no es alguien que ya llegó a la meta, sino como alguien que nunca deja de aprender, esto involucra humildad y un carácter
enseñable.
El acto de escuchar no solo nos hace almacenar informacion, esta porción de la Palabra nos da un ejemplo de una persona sabia, quien cuando presta su oído aumenta su saber, otras traducciones dicen “se harán más sabios”. Lejos de solamente acumular información o de almacenar mucha letra, una persona sabia medita en lo que escucha y lo examina conforme a la verdad; como lo menciona Pablo: examinadlo todo, retened lo bueno (1 Tes. 5:21) para después, con base en lo que ha escuchado, pueda llevarlo a cabo y vivir conforme a lo bueno que se le ha impartido.
Algo precioso del acto de escuchar lo vemos en Deuteronomio 6:4, la oración “Shemá Israel”. La palabra 'Shemá' se refiere a una escucha activa que conduce a la
obediencia.
Una persona sabia y entendida, según lo mencionado en estos versiculos, escucha y adquiere consejo, para entender. Entre el acto de oír y la acción hay un proceso de comprensión que prepara el corazón para una obediencia genuina, como Felipe se acercó al etíope y le preguntó ¿entiendes lo que lees? (Hechos 8:30), el Espíritu Santo puede llevarnos a examinarnos con la misma pregunta: ¿entiendes lo que lees? Ya que cuando el Espíritu Santo nos concede entendimiento, nuestras acciones son más congruentes con la Palabra de Dios.
Siguiendo la línea de este libro, encontramos muchos dichos, consejos prácticos y frases de gran sabiduría. Sin embargo, de nada sirve tener Proverbios en nuestras manos, recorrer sus páginas con la vista o escuchar sus palabras con nuestros oídos si no prestamos atención a lo que enseña. La verdadera sabiduría surge cuando escuchamos con atención, entendemos con el corazón y ponemos en práctica lo que Dios nos muestra por medio de Su Palabra.