12/12/2021
Una limpia es un proceso ritual que tiene un impacto en nuestra materia inasible: el espíritu. Un curandero preparado guía el proceso y, con ayuda de diversos instrumentos, interviene la materia espiritual de un paciente para purificarla. Dichas herramientas pueden ser flores, hierbas y otras plantas (algunas de ellas enteógenos); aceites y aguas florales (o simplemente agua virgen), aire, piedras, huevos, vasos de cristal, incienso, trapos, velas, cantos y letanías para armonizar y conjurar, música y muchos otros más.
Las limpias son solicitadas, también, para diagnosticar. El curandero puede hacerlo de distintas formas: se ayuda de métodos de adivinación como la clarividencia; la lectura del cuerpo, de la mente y del espíritu o de la milenaria práctica de entrar en trance.
Otra particularidad de las limpias es su facultad de protección. En algunos casos, las limpias pueden llegar a fungir como sesiones para elaborar escudos; defensas energéticas contra las malas intenciones, los malos espíritus, e inclusive las malas decisiones.