08/12/2024
8 de diciembre se recuerda la Inmaculada Concepción de María, fecha en que según la tradición católica significa que María fue concebida en el seno de su madre Ana sin el pecado original, fruto de una relación entre Ana y Joaquín, los nombres tradicionales con los cuales se reconoce a los padres de la Virgen, los abuelos maternos de Jesús.
La Iglesia católica contempla la posición especial de María por ser madre de Cristo, y sostiene que Dios preservó a María desde el momento de su concepción del pecado original, que había de transmitirse a todos los hombres por ser descendientes de Adán y Eva, en atención a que iba a ser la madre de Jesús
¡Virgencita te saludamos en tu día! 💖
Ruega por nosotros 🙏🕯️🕯️🕯️
Y el día 8 de diciembre en Oaxaca , celebra uno de sus más bellos secretos, escondida entre bellos cerros de belleza sin igual , es por muchos conocida la fé que de aquella morada chatina, desde hace más de 400 años , a traspasado fronteras, contando de la magia presente en Santa Catarina Juquila !!!
Corría el año de 1592, cuando Fray Jordán de Santa Catalina, dejó su trabajo misionero en este mundo, no sin antes, regalar a un indio natural de Amialtepec, una imagen de la Purísima Concepción, tallada en España, con 30 centímetros de altura y 4 de anchura, advirtiéndole que tenía que venerarla como le había enseñado.
Este humilde campesino, piadoso y gran devoto de María. Se llevo la imagen a un jacal de Amialtepec. Sus vecinos iban a verlo y la imagen fue venerada y así con singular afecto fue adquiriendo un gran cariño en la comunidad, su Mamita María fue visitada con frecuencia y era invocada su intercesión ante las necesidades.
Comenzaron a contarse maravillas obradas por su intercesión, y tanto, que pronto la fama voló por los pueblos circunvecinos y aún llegó a lugares distintos de donde partían devotos peregrinos para visitar el jacal de Amialtepec que guardaba la santa imagen.
La noticia de tales acontecimientos llegó al cura del lugar, don Jacinto Escudero, quien trasladó la imagen al templo de esa comunidad. Ahí la devoción creció y los peregrinos aumentaron considerablemente.
Pero en 1633 cuando llegó el invierno, los nativos pusieron fuego a la hierba seca del monte, como es costumbre entre ellos, para lograr en la primavera pasto verde para los ganados, esta vez, el fuego se propagó rápidamente y ayudado del viento, muy en breve hizo presa de los jacales de Amialtepec, los habitantes huyeron y desde un crestón cercano de su montaña vieron sus casas devoradas por las llamas, y el templo mismo en donde estaba la imagen de la virgen, por el voraz incendio, templos y casas desaparecieron. Pasado el peligro y repuestos los indios del susto, al volver sobre el ennegrecido suelo para recoger lo que de sus cosas hubiese perdonado el fuego, vieron con sorpresa que era en efecto un montón de cenizas, pero que sobre esta quedaba entera, con sus vestidos intactos y aunque ligeramente ahumada, la imagen de María.
Creyentes o no , es innegable la magia que en esa tierra existe , y puedo con gusto afirmar, que al pisar aquel suelo sureño, encuentras consuelo maternal, siendo inevitable una lagrima derramar, al dar gracias por dejarte experimentar aquella sensación sobre natural , pues al estar en aquella bella estancia religiosa, no puedes no amar , el color trigueño de su gente , los tonos verdes de sus bosques y praderas y pedir escuchar aunque sea un poco de su bella chilena "La juquileña"...