19/05/2025
Así debe ser
❌💎 “Nací en cuna de diamante, pero mi tío nos dijo: ‘Yo no les daré nada. Cuando cumplan 18 años y se gradúen, les doy un pequeño dinero… y adiós. Si quieren trabajar conmigo, van a empezar desde abajo.’”
Así, directo y sin filtros, nos aterrizó. Ni apellidos, ni privilegios. Nada de llegar a sentarse como director. Me gradué en 2009 del Tec de Monterrey, y mientras mis compañeros buscaban empleos en oficinas, yo empecé reciclando celulares. Mi primer intento fue poner contenedores en una tienda (Elektra) para que la gente depositara sus teléfonos viejos… no funcionó. Me di cuenta de que las ideas suenan fácil en PowerPoint, pero allá afuera, en la vida real, nadie te regala nada.
Mucha gente ve mis redes y piensa “ah, este g*ey anda en yates porque se lo dio su tío.” No tienen idea. No vieron los años de esfuerzo, de fracasos, de cargar con el peso del apellido y demostrar que puedo por mí mismo. No ven que empecé desde el piso, que toqué puertas, que emprendí sin garantías, y que lo que tengo hoy no fue regalo, fue resultado. He conocido muchos hijos de ricos. Varios terminaron mal: en dr*gs, peleados con su familia, sin rumbo. Porque tenerlo todo no significa entender lo que vale. Nada está garantizado. Y si no construyes carácter, te destruyes.
Mi tío no me dio una empresa. Me dio algo más valioso: hambre. Hambre de valerme por mí mismo, de tropezar, de volverme a levantar. Todo salió de tener que buscarle, no de heredar. Nunca fue “tómalo”, fue “gánatelo”. Porque no por ser jugador del Real Madrid, te garantiza ser el delantero.
👑💎 Memo Salinas sobre cómo su tío Ricardo Salinas lo preparó para la vida sin regalarle nada.🧠