08/09/2026
Hay un segundo, muy breve, en el que la madera deja de ser materia prima y empieza a ser memoria.
Ese instante no se apura. Se cuida, se calibra, se respeta, porque de él depende que cada línea del relieve cuente la historia correcta.
Es la precisión, no la prisa, la que convierte un material en un legado.