02/03/2026
Cumplir años para mí, a veces pasa de largo.
Normalicé, de alguna manera, minimizar mis logros, tanto pequeños como grandes. Y aunque muchas veces he logrado metas, se vuelve tan cotidiano que a veces ni lo celebro. (Por cierto este año prometí que los celebraría más 😅)
Pero la Liz de hoy se detiene a mirar a su yo del pasado. Ya no somos la misma persona. No solo cambié físicamente; mi corazón y mi mente también cambiaron. Aprendí a abrazar esa evolución.
Miro mi pasado y a veces pienso que, de haber hecho muchas cosas diferentes, mi vida sería otra… pero también me miro con mucha autocompasión, empatía y amor.
Liz no sabía todo lo que hoy sabe, y cada error, caída y mala decisión fueron algunos de mis medios para aprender y crecer.
Hoy me voy a tomar el tiempo para celebrarme.
No por ego ni por vanidad.
Me celebro porque nadie sabe realmente los sacrificios que hice para construir este hermoso negocio. Empezar sin herencias, sin conocimientos, sin material, sin financiamiento… apostándole a un proyecto que comenzó como un hobby y que se convirtió en mi más grande travesía.
Quienes comparten una celebración así, entenderán de lo que hablo.
Gracias a las personas que se han subido al barco conmigo, principalmente mi familia, y a quienes han confiado y consumido nuestros artículos.
Y, no menos importante, gracias a mí…
Me siento profundamente orgullosa, por construir con tanto amor este proyecto, orgullosa de no rendirme, por seguir aun cuando las cosas se pusieron muy difíciles.
Por ser resiliente, capaz y aferrada.
Gracias a Dios
Gracias, Liz.
Gracias, gracias, gracias 🙏🏻✨