10/01/2020
Las primeras plumas estilográficas se llenaban con cuentagotas: la pluma era esencialmente un depósito vacío que sería llenado con el cuentagotas. El proceso era relativamente torpe y sucio. Después de los rellenadores por cuentagotas vino la primera generación de relleno por vacío, que usaban un depósito de goma para guardar la tinta. Por distintos mecanismos, el depósito era comprimido y luego se liberaba para absorber la tinta desde un tintero. El sistema Media Luna fue uno de los primeros sistemas de autorrellenado exitosos. Posteriormente aparecieron los sistemas de llenado snorkel y el touchdown. Otras variantes exitosas fueron el sistema de carga por émbolo (o pistón), introducido en 1929, siendo este último que ha prevalecido. Con la introducción del cartucho de tinta estos sistemas cayeron progresivamente en desuso, casi al mismo tiempo que las estilográficas fueron progresivamente reemplazadas por bolígrafos en su uso masivo. Actualmente la mayoría de las estilográficas en el mercado usan un sistema doble, permitiendo el uso de cartuchos o de un cargador adaptable a la boquilla receptora del cartucho. El cargador puede funcionar por émbolo, vacío o émbolo a tornillo, siendo esta última variante la más habitual y eficiente.