20/07/2026
El camaleón no cambia de color liberando o mezclando pigmento como se pensaba durante décadas. Investigadores de la Universidad de Ginebra descubrieron que su piel contiene una capa de células llamadas iridóforos, cargadas con una red organizada de nanocristales de guanina. Al contraer o relajar esa red, el camaleón modifica activamente la distancia entre los cristales — en promedio, un 30% más compactos en reposo que en estado excitado — y esa distancia determina qué longitud de onda de luz se refleja. Es física óptica pura: un cristal fotónico vivo, ajustable en segundos. Una segunda capa de iridóforos, más profunda, refleja luz infrarroja y podría además cumplir una función de protección térmica.