18/12/2025
Ciudad de México se queda sin transparencia y sin rendición de cuentas
Ciudad de México, diciembre de 2025.
En una sesión marcada por gritos, empujones y jalones de cabello, el Congreso capitalino aprobó la desaparición del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México (InfoCDMX). La decisión, impulsada por la mayoría de Morena, ha desatado críticas por lo que se considera un retroceso en el derecho ciudadano a saber cómo se usan los recursos públicos.
🔎 El hecho
• Extinción del InfoCDMX: El organismo autónomo, encargado de garantizar el acceso a la información y la protección de datos personales, será sustituido por un esquema dependiente del propio gobierno.
• Trifulca legislativa: Diputadas de Morena y del PAN protagonizaron un enfrentamiento físico durante la discusión, reflejo de la tensión política que rodea la medida.
• Argumentos oficiales: Morena asegura que la reforma busca “armonizar” la legislación y simplificar estructuras.
• Críticas opositoras: La oposición advierte que la ciudadanía pierde un contrapeso institucional y que la transparencia quedará a merced de las dependencias gubernamentales.
⚠️ Consecuencias
• Retroceso democrático: Sin un organismo autónomo, el acceso a la información pública se debilita.
• Mayor opacidad: La rendición de cuentas dependerá de la voluntad política de quienes gobiernan.
• Desconfianza ciudadana: La eliminación del InfoCDMX se convierte en un símbolo de la erosión institucional y del debilitamiento de los derechos ciudadanos.
📌 Contexto
El InfoCDMX había sido un referente en la defensa del derecho a la información y en la vigilancia del uso de recursos públicos. Su desaparición coloca a la capital en una situación inédita: depender de portales administrados por las propias secretarías, sin mediación independiente.
Conclusión:
La Ciudad de México se queda sin un árbitro de la transparencia. Lo que antes era un derecho garantizado por un organismo autónomo, ahora se convierte en una concesión política. La opacidad gana terreno y la ciudadanía pierde un espacio fundamental de vigilancia.