13/09/2026
Georges Bataille
La oreja de Van Gogh
$240
La imagen del sacrificio se impone tan necesariamente a la reflexión que, superada la época en que el arte era entretenimiento, cuando sólo la religión respondía a la preocupación por indagar el fondo de las cosas, advertimos que la pintura moderna ha dejado de proponernos imágenes indiferentes y meramente bellas, que en el cuadro tiene la intención de hacer que el mundo se “transparente”. Apollinaire decía ya que el cubismo era un gran arte religioso, pero el sueño de Apollinaire no se ha perdido. La pintura moderna prolonga en este sentido la obsesión multiplicada de la imagen sacrificial donde las destrucciones de objetos efectuadas por ella corresponden de una manera ya semiconsciente a la función perdurable de las religiones.