01/01/2026
A todos nuestros amigos, clientes y familia.
Cerramos este año con el corazón lleno de emociones encontradas. Para Pirotecnia Juárez, este año que termina no ha sido fácil; ha sido un camino marcado por la prueba más dura que nos ha tocado enfrentar. El destino nos puso frente a una tragedia que cambió nuestras vidas para siempre, y hoy, al mirar hacia atrás, lo hacemos con un n**o en la garganta pero con la frente en alto.
Nuestra luz se siente distinta desde la partida de nuestro querido Alejandro Juárez. Su ausencia es un dolor que nos acompaña a diario, pero su legado es el fuego que mantiene encendida nuestra voluntad. Alejandro no solo fue parte de este negocio, fue parte del alma de nuestra familia, y cada destello que enviemos al cielo de ahora en adelante llevará su nombre y su esencia.
En medio de esta tristeza, nuestra esperanza se concentra en la recuperación de César Juárez. Su lucha en el hospital ha sido para todos nosotros una lección de valentía y un motivo para no rendirnos. Cada paso que da hacia su sanación es un milagro que agradecemos profundamente, y sabemos que, con el favor de Dios y el apoyo de todos ustedes, pronto volveremos a estar casi completos.
A pesar de todo lo que nos ha pasado, de las lágrimas y de las noches largas, no queremos dejar pasar la oportunidad de agradecerles. Gracias por no abandonarnos, por sus oraciones, por cada palabra de aliento y por entender nuestro silencio en los momentos de mayor angustia. Ustedes han sido la red que nos sostuvo cuando sentimos que caíamos.
Este Año Nuevo no pedimos grandes cosas, solo pedimos paz, salud y unidad. Que en sus hogares nunca falte el abrazo de un ser querido y que aprendamos a valorar cada segundo que pasamos juntos. Nosotros seguiremos trabajando, honrando la memoria de quien se fue y luchando por el bienestar de quien sigue aquí con nosotros.
Que el 2026 sea un año de sanación para todos. Que la luz de la esperanza ilumine sus caminos tanto como ustedes han iluminado el nuestro en nuestra hora más oscura.
Con gratitud eterna y esperanza renovada,
La Familia de Pirotecnia Juárez