09/09/2026
En 1987, Camel convirtió a Joe Camel en el protagonista de su nueva identidad publicitaria para celebrar el 75.º aniversario de la marca. El personaje dejó de ser simplemente un camello y comenzó a representar un estilo de vida: música, ropa, aventura, humor y cultura juvenil.
La expansión llegó en 1991, cuando aparecieron nuevos personajes como Floyd, Eddie, Bustah y Max, formando la banda ficticia Hard Pack. Ese mismo año Camel lanzó Camel Cash, cupones que podían intercambiarse por mercancía oficial. Joe Camel ya no vivía únicamente en los anuncios: empezó a existir como una auténtica línea de productos y coleccionables.
Durante 1991-1995, el universo alcanzó su mayor expansión. Figuras, ropa, encendedores, vasos y otros artículos promocionales llevaron a los personajes fuera de la publicidad y los convirtieron en objetos físicos.
Entre 1987 y 1997, Joe Camel pasó de ser una mascota publicitaria a convertirse en uno de los universos de merchandising más reconocibles de la publicidad tabacalera de los años 90. Su impacto cultural se reflejó en la manera en que la campaña vinculó una marca de ci*******os con la música, la moda y la cultura juvenil; su impacto comercial, en la creación de un sistema de personajes, promociones y productos coleccionables capaz de extender la marca mucho más allá del anuncio tradicional. Sin embargo, ese éxito también dejó una profunda dimensión ética: la estrategia demostró el poder de los personajes y del merchandising para influir en públicos jóvenes, planteando serias dudas sobre los límites de la publicidad de productos adictivos y sobre la responsabilidad de las empresas frente a los menores.