23/06/2021
El de la foto es el mismísimo Don Amado, y esa es la original Cantina de Don Amado, antes ubicada en 5 de Mayo justo esquina con Gutierrez Nájera. La fotografía tiene una historia interesante.
En esa ocasión iba acompañado de varios compañeros de la universidad, recuerdo que Don Amado nos regañó varias veces por estar bailando cualquier música banda y norteña que encontráramos en su rockola, llegamos hasta ese punto porque se armó un ambiente extraordinario entre mis compañeros y una mesa de tres barrenderas fuera de servicio a un lado de nosotros, el tequila fácilmente disolvió las inhibiciones entre ambos grupos, en algún momento la cantina se convirtió en fiesta y vaya que nos gustaba la fiesta en esas épocas.
Obviamente Don Amado, siendo de una generación aún recatada, no aprobó nuestro magno e improvisado evento, nos regañó varias veces durante nuestra disruptiva estancia. En la fotografía se puede observar el reflejo de una señorita a la que llamaremos Sara, Sarita para los compas. De la mesa de ellas sólo su nombre quedó grabado en la anécdota debido a que declaró efusivamente su gusto por uno de mis compañeros, lo tomaba entre sus brazos como queriendo llevárselo a su casa y le decía - ay, estás bien pollito -, ella era más alta y ancha que mi compañero, por lo que le era sencillo aprisionarlo entre sus brazos y darle una bailada.
Después de varios regaños, mis compañeros y yo acabamos siendo expulsados del lugar de manera pacífica y tambaleante, a ellas no las expulsaron porque gozaban de membresía de cliente frecuente.
Aún hoy existe La cantina de Don Amado, en herencia, en una ubicación poquito distinta y con un ambiente rejuvenecido, pero ya no una como la de la foto.
Fotografía: Lorena Ruiz
Anécdota: Diego AG