08/06/2022
Es normal caer,
es normal no ver la luz al otro lado,
en normal no tener ganas de levantarte de la cama,
perfectamente normal tener días malos.
No ocurre nada si el tiempo pasa y te sientes estancado,
no ocurre nada si no hay alguien a tu lado,
no pasa nada por seguir en casa a los treinta,
no pasa nada por no tener un contrato,
no pasa nada por no estar a la altura,
nada por no llegar a tiempo a las cosas.
Suele pasar que, a veces, desaparece la sonrisa,
suele pasar que, a veces, hay que nadar con el agua al cuello.
Ocurre que las cosas malas nunca vienen solas,
que algunas tardes ni siquiera la música te salva.
Suele suceder que la mochila se carga tanto
y pesa y pesa y pesa hasta hundirte,
y por ello, es normal rendirte.
Son normales el fracaso y el dolor porque,
al fin y al cabo,
es normal sentir.
Es natural no tener fuerzas,
es natural no ser el mejor,
caer y no saber volar.
Es normal cancelar una cita
porque no tienes la cabeza en orden.
Es normal posponer una quedada con amigos
porque no estás al cien por cien.
Es normal decir que no
porque, aunque te apetezca,
no estás preparado para decir que sí.
Es normal no estar, no ser,
desaparecer como un suspiro en la noche.
Es normal que los pies desfallezcan por momentos,
que las ganas de rendirte sean presentes,
que la lluvia asole tu jardín de margaritas.
Es normal,
💛