14/05/2026
Las mujeres espartanas despedían a sus hijos guerreros con esta admonición: volver con el escudo (como vencedor) o ser traídos mu***os sobre él (honrados por caer en batalla).
Perder el escudo en combate era la mayor deshonra, pues no solo significaba derrota, sino también abandonar el arma que protegía al compañero de fila.
En la antigua Esparta, esta frase resumía el código de honor: victoria o muerte digna, nunca huida ni supervivencia cobarde.