10/06/2013
Ma*****na
Para el teórico rasta, Rodrigo Pérez: «La hierba es la salud de la nación, como el alcohol es la destrucción de la humanidad». Pérez considera que fumar g***ah es «un acto positivo hacia el Creador, donde se realza el poder de la meditación y se revela la presencia divina que vive dentro de todos. Jah Rastafari, Dios Viviente, creó la G***a para que nos sanara, nos revelara sus caminos y lo adoráramos», sin embargo, aclara, los rastas no tienen la obligación de fumar g***a. «Dios la dispuso para que en estos tiempos de grandes tribulaciones, sus hijos resistan y la humanidad recupere su salud». «Nosotros experimentamos las vibraciones del arbusto ardiente como un eufórico y místico sacramento, capaz de iluminar y aliviar la crucial realidad de alienación social y vil pobreza». Además defienden la g***a al argumentar que no es una droga, porque no es un fármaco, lo que implicaría la mano del hombre. «Es una planta que se siembra, germina, crece y da sus frutos, es una creación en la que está implicado Dios Todopoderoso».
En general, las dr**as sí producen adicción, pero afirman que la ma*****na no crea dependencia física. Los rastafaris no consideran prohibirla. Creen que es producto de la ignorancia. La defienden como una creación divina, que no puede estar sujeta a las leyes del hombre, sino a las leyes naturales, al igual que el hombre. «Cualquier ser humano tiene derecho a que en su hogar, en la tierra que habita, siembre lo que necesite para alimentarse y sanarse, corporal, espiritual y mentalmente». Aunque se reprocha el uso lúdico de la hierba, pues esto no esta bien visto por los Rastafaris.