18/09/2018
EL RITUAL DEL AFEITADO PERFECTO
Hoy hay un resurgimiento de la demanda de este servicio por parte del público, que valora el afeitado como un ritual (el primero) de cuidado masculino, y en el que importa tanto el afeitado en si, como todo el conjunto de técnicas utilizadas para llevarlo a cabo.
Hoy en día al cliente le resulta muy fácil afeitarse en casa, con toda la oferta que existe de cremas, espumas, geles, jabones y maquinillas de una, dos, tres y hasta seis cuchillas, por no hablar de las máquinas eléctricas que funcionan incluso bajo la ducha.
A pesar de ello, la mayoría de los hombres no tienen un mínimo conocimiento de la manera más adecuada de afeitarse, ni por supuesto de la gama de productos que existe aparte de los de gran consumo.
Por lo tanto, el profesional que quiera ofrecer el servicio del afeitado tiene que ofrecer una experiencia para los sentidos, en la que se fusione el cuidado personal, la tradición y por supuesto consejos tanto sobre la técnica como sobre los productos.
Los pasos a seguir son prácticos: empezamos con la toalla caliente, los aceites y cremas para poder rasurar, el enjabonado que ayudara a deslizar la navaja, el afeito preciso según el modelo y diseño que nuestro cliente a elegido, la toalla fría para refrescar y por ultimo lo más importante el AFTER SHAVER con el producto adecuado para que nuestro cliente no se vaya adolorido y con la piel restaurada ya que muchos casos se nos irrita.