04/07/2020
Tejidos derivados de fibras naturales hechos 100 % a mano.
El fieltro es un tejido hecho de lana, alpaca, oveja o mohair. La belleza del fieltro no está sólo en su apariencia y textura, sino en sus cualidades únicas. El fieltro está hecho de una fuente sostenible con el medio ambiente, la lana, por lo que es 100% biodegradable.
La combinación de resistencia, durabilidad y su composición ligera hace del fieltro un tejido versátil. Aunque no lo creas se puede usar durante todo el año, es un tejido fresco, ligero y transpirable para el verano, y ofrece calidez en invierno. Las fibras de lana se repelen la suciedad y la humedad, reteniendo el calor aunque estén empapadas, y son resistentes al fuego.
El fieltro es un tejido sin tramado ni costura. Es fruto de la unión de las escamas de los pelos de la lana de origen animal, aunque la más utilizada es la lana de oveja. Para producirlo artesanalmente se recurre a una técnica milenaria, la de unir las fibras con agua y jabón, más el movimiento de nuestras manos, que oscila entre caricias suaves al principio y un frotar fuerte alternado con golpes al final del proceso, proceso conocido como el abatanado consiguiendo así piezas únicas e irrepetibles.
Fue en la Prehistoria cuando se comenzó a utilizar el fieltro.
La técnica de hacer fieltro es anterior al hilado o al tejido con lana, mucho antes de aprender a tejer o hilar, y se remota a las primeras culturas neolíticas siendo el primer material textil creado por el hombre. En lugares tan distantes como Turquía y Mongolia se han hallado objetos de fieltro que datan de entre el año 6500 al 5000 A.C.
Muchos artesanos, decoradores y diseñadores utilizan el fieltro artesano en su trabajo por ser un material ecológico, sostenible y biodegradable. Al no usarse productos químicos en su elaboración su impacto medioambiental es muy bajo, es aislante del frío y el calor, conservando el calor aun estando mojado.