05/05/2018
Una buena mesa no solamente la componen el mantel, los cubiertos, la vajillay la cristalería. También hay una serie de elementos que ayudan a darle un mayor realce y belleza. Al igual que una habitación se decora, la mesa admite algunos "toques" decorativos para ganar en presencia, estilo y elegancia.
Una buena mesa no solamente la componen el mantel, los cubiertos, la vajillay la cristalería. También hay una serie de elementos que ayudan a darle un mayor realce y belleza. Al igual que una habitación se decora, la mesa admite algunos "toques" decorativos para ganar en presencia, estilo y elegancia. Salvo ocasiones especiales en los que la decoración es muy marcada, e incluso podíamos decir que exagerada, como es el caso de la Navidad, las mesas deben ser discretas y con pocos elementos decorativos. La elegancia no tiene nada que ver con la abundancia de adornos u objetos decorativos.
Una norma esencial es que ningún elemento decorativo debe estorbar, aislar o crear barreras entre los invitados. Crear muros o barreras entre los invitados es un error. Un elemento decorativo no es más elegante o atractivo porque tenga un gran tamaño o porque sea de un volumen considerable. "Un elemento decorativo no es más elegante porque tenga un gran tamaño"
Tampoco los elementos decorativos deben estorbar a la buena marcha del servicio habitual de la mesa, así como a la disposición de los alimentos sobre la mesa (salseras, fuentes, etc.).