La fe por el Señor de los Milagros se refleja en las calles, que son desbordadas por fieles y curiosos que aprovechan para probar el tradicional turrón de Doña Pepa. El turrón de Doña Pepa es un dulce tradicional peruano formado por varios palitos de harina distribuidos en bloques de manera similar al juego de yenga, bañados con miel de chancaca y decorado con coloridas grageas, confites y frutos
secos. Durante las épocas colonial y republicana existió un oficio dedicado exclusivamente a la venta del turrón, conocido como ´turronero´ o ´turronera´, personajes que fueron plasmados en crónicas y acuarelas costumbristas de Pancho Fierro y el francés Charles Angrand
Los turroneros formaban parte del desfile de personajes coloniales que incluso perdura hasta nuestros días. El pregón que las turroneras de Lima antigua cantaban a viva voz era "¡Turrones! ¡Turrones! ¡Los más sabrosos turrones!". En la actualidad suelen gritar más alto con megáfono en mano para llamar la atención de los potenciales clientes. ¿Quién no ha caminado por los alrededores de la iglesia Las Nazarenas y le han invitado un trocito de turrón? La segunda referencia data de fines del siglo XVIII cuando una esclava del valle de Cañete, Josefa Marmanillo, más conocida como Doña Pepa, creó que el turrón en honor al Cristo de Pachacamilla. Ella era una buena cocinera que empezó a sufrir parálisis en los brazos. Al escuchar los rumores sobre los milagros que realizaba el Cristo Moreno decidió viajar a Lima para venerar la imagen. Tanta fue su fe y devoción que se recuperó de los males que la atormentaban. En agradecimiento preparó este colorido dulce y lo ofreció a los feligreses en cada salida que hacia el Señor de los Milagros, haciéndose conocidos como los Turrones de Doña Pepa. Hoy en el siglo XXI, Doña Antonia ha rescatado para todos los amantes del buen postre la receta del sueve y delicioso turron de Doña Pepa, con todos sus ingridientes deliciosos para el paladar delicado y exigente de todo Peruano.