11/05/2026
“El Espíritu de verdad dará testimonio de mí.” — Juan 15,26
Jesús sabe que vendrán momentos difíciles.
Rechazo.
Persecución.
Confusión.
Y aun así…
no deja solos a sus discípulos.
Promete al Consolador.
El Espíritu Santo no viene solo a consolar emociones,
viene a sostener la fe,
a recordar la verdad,
a dar fuerza para permanecer.
Porque seguir a Cristo
a veces costará.
Habrá momentos donde creer
parezca ir contra la corriente.
Por eso Jesús prepara el corazón de los suyos:
para que no tropiecen.
Y hay algo más profundo:
el Espíritu da testimonio de Cristo…
y también nosotros.
La fe no se guarda en silencio.
Se vive.
Se anuncia.
Se sostiene incluso en dificultad.
No por fuerza humana,
sino porque Dios mismo habita en nosotros.
“Espíritu Santo, fortaléceme.
Hazme permanecer fiel a Cristo
y dar testimonio de Él con mi vida.”