08/10/2026
Un niño llora en el supermercado. Otro corre en el restaurante. Uno más habla fuerte en la sala de espera.
Y en vez de tolerancia, llegan las miradas. Los comentarios. El “cállalo”.
Entonces sacamos el iPad o el celular. Ya no toleramos a los niños siendo niños, o quizás, delegamos en pantallas lo que debemos nosotros como adultos ayudar a regular.
Criticamos las pantallas, pero no soportamos ni cinco minutos de un niño actuando como lo que es: un niño.
No podemos pedir menos pantallas y menos paciencia con la infancia al mismo tiempo.
Un niño es ruidoso, es inquieto, curioso, quiere tocar y agarrar todo, ¿qué haces tú como mamá o papá al respecto?
¿Alguna vez sacaste el celular solo para evitar las miradas de otros? Sin juzgarte, yo también lo he hecho 👇🏻