08/03/2026
Isaías nos muestra algo asombroso: el Dios que habita en la eternidad y la santidad no se queda lejos del corazón roto — desciende a él para vivificarlo.
No es una promesa para los que ya se recuperaron. Es una promesa para los que todavía están en el piso.
¿En qué momento de quebranto has sentido a Dios más cerca de lo esperado?