25/05/2026
A comienzos de enero de 1520, cinco naves con más de 235 personas a bordo, al mando del Capitán General Fernando de Magallanes se internaron en las barrosas aguas del Rio de la Plata.
Después de navegar frente a los desiertos parajes donde hoy se levantan Punta del Este, Montevideo y Colonia del Sacramento, Magallanes envió a la Santiago, la nave de menor calado, a remontar el Río Uruguay y él mismo se dedicó a explorar la costa argentina a bordo de la San Antonio.
Fueron 28 dias intensos en los que la flota debio sufrir terribles sudestadas y navegar con gran cuidado y sondeo permanente. Y en los que establecieron contacto con los indígenas, especialmente con uno de estatura gigantesca y voz de toro, que subió a bordo de la nave capitana.
Episodios poco conocidos por historiadores de otras latitudes, pero de gran significación para los cultores de la historia y la toponimia rioplatenses.
El escritor Juan Antonio Varese, apasionado por esta temática, aborda la narración de la primera etapa del viaje -que terminó por dar la vuelta al mundo- a partir de los textos de relatores y cronistas y de la visita a los archivos museos de España, Portugal y, por supuesto, nuestra región.