04/04/2017
Un 4 de abril de 1914 nace una escritora francesa enigmática, puesto que tuvo una vida bastante particular, pasando desde Asia hasta Europa y de la 2da Guerra Mundial hasta una vida dedicada a la producción literaria y cinematográfica en relativa tranquilidad; haciéndose conocida por tener un estilo un tanto oscuro y caótico, pero con la humana necesidad de salir de esos recónditos círculos del in****no.
Marguerite Germaine Marie Donnadieu (mejor conocida como Marguerite Duras) tuvo una prolífica producción literaria, además, fue la guionista de una película que se popularizó hace un par de años, nuevamente: Hiroshima, mon Amour (1958), entre otras producciones audiovisuales en las que participó como directora.
El Amante (fragmento)
"...De repente le vi en una bata negra. Estaba sentado, bebía un whisky, fumaba.
Me dijo que me había dormido, que se había duchado. Apenas sentí la llegada del sueño. Encendió una lámpara, en una mesa baja.
Es un hombre que tiene hábitos, pienso de repente respecto a él, debe venir relativamente a menudo a esta habitación, es un hombre que debe hacer mucho el amor, es un hombre que tiene miedo, debe hacer mucho el amor para luchar contra el miedo. Le digo que me gusta la idea de que tenga a muchas mujeres, de que yo esté entre esas mujeres, confundida. Nos miramos. Comprende lo que acabo de decir. La mirada alterada de repente, falsa, sorprendida en el mal, la muerte.
Le digo que se acerque, que tiene que empezar otra vez. Se acerca. Huele bien el ci******lo inglés, el perfume caro, huele a miel, su piel ha adquirido a la fuerza el olor de la seda, el afrutado del tusor de seda, el del oro, es deseable. Le hablo de ese deseo de él. Me dice que espere. Me habla, dice que enseguida supo, ya desde la travesía del barco, que yo sería así después de mi primer amante, que amaría el amor, dice que ya sabía que le engañaría y que también engañaría a todos los hombres con los que estaría. Dice que, en lo que a él respecta, ha sido el instrumento de su propia desdicha. Me siento feliz con todo lo que me vaticina y se lo digo. Se vuelve brutal, su sentimiento es desesperado, se arroja encima de mí, come los pechos infantiles, grita, insulta. Cierro los ojos a un placer tan intenso. Pienso: lo tiene por costumbre, eso es lo que hace en la vida, el amor, sólo eso. Las manos son expertas, maravillosas, perfectas. He tenido mucha suerte, es evidente, es como un oficio que tiene, sin saberlo tiene el saber exacto de lo que hay que hacer, de lo que hay que decir. Me trata de p**a, de cochina, me dice que soy su único amor, y eso es lo que debe decir. Y eso es lo que se dice cuando se deja hacer al cuerpo y buscar y encontrar y tomar lo que él quiere, y todo es bueno, no hay desperdicios, los desperdicios se recubren, todo es arrastrado por el torrente, por la fuerza del deseo"